sábado, 30 de agosto de 2008
La mujer en el arte japonés I.
lunes, 30 de junio de 2008
Las estatuillas de los ídolos del Jomon.
El período Jomon (縄文時代), no sólo sobresale por la producción de cerámicas, sino también por la escultura. Sus habitantes demostraron gran habilidad en trabajos manuales a temprana edad en su sociedad, como hemos visto en los objetos de barro en entradas anteriores. Lamentablemente, los objetos textiles o de material más débil que el barro no han durado hasta nuestros días, debido a la inclemencia del clima y la hostilidad geográfica. Aún con la pérdida irremediable de muchos objetos arqueológicos; muchos han sido conservados casi intactos. Entre ellos, junto a la cerámica, se encuentran unas figuras de barro llamadas dogu.
Las estatuíllas encontradas presentan un valor mayor que la cerámica conservada, la razón: la abstracción de la figura y el tema. Primer punto, la abstracción. Estas figuras, hechas de barro cocido con diseños de espirales y líneas curvas, sugieren la representación de deidades naturales. Son de tamaño más bien reducido, y algunas presentan un orificio que serviría para ser colgadas. El elemento que más llama la atención es la abstracción con que se representa la figura humana. Al parecer, las figuras se deformaban con el fin de representar un concepto abstracto. Por ejemplo, encontramos estatuillas de grandes caderas y senos que, sin duda, nos evocan las esculturas encontradas en Europa. Al igual que en las últimas, su finalidad es desconocida; pero existe la posibilidad que se trate de una deidad de la fertilidad o la procreación. Es ejemplar que desde los comienzos de la escultura japonesa la forma estaba subordinada a la idea. En relación al segundo punto, el tema, podemos argumentar su inclinación por lo sobrenatural. En realidad, la representación de las deidades naturales se realizaba con la base del modelo humano. Quizás, las deidades, aunque fueran de índole sobrenatural, se encontraban en estrecha relación con el hombre.
La confección de estas estatuas se originó en el centro de Japón, en donde yacen la mayor cantidad y variedad de dogus. A medida que se expandía su producción al este, fueron perdiendo originalidad, además de esteriotiparse. Por ende, llegamos a encontrar series de dogus, que señalan la misma deidad y, prácticamente, hechos de un mismo modelo original. La unicidad de la obra se perdía y nacía el modelo. Sin embargo, esto no quita en nada el gran poder creativo que tenía estos habitantes del neolítico; habilidad que se heredará hasta el día de hoy.
Imágenes extraídas de: ardaleth.blogspot.com y www.casazen.com
miércoles, 4 de junio de 2008
Cerámica del período Jomón.
Primer período cerámica Jomon
El período Jomon (縄文時代) abarca desde aproximadamente el año 5000 a.C. hasta el 250 a.C. El nombre Jomon (縄文) significa "cuerda enrollada" y su origen proviene del diseño en las cerámicas encontradas. Dichas cerámicas supuestamente fueron confeccionadas en el tiempo que los antiguos habitantes de Japón adoptaron una vida sedentaria, viviendo de la recolección, la caza y la pesca.
Los objetos que se conservan son vasijas adornadas con figuras marcadas con una cuerda: se fijaba cuando la vasija estaba húmeda, se apretaba, y luego el diseño quedaba marcado. Existen vasijas de diferentes tamaños y formas que, en cada cual, existe una fuerza expresiva tremenda. Las líneas son simétricas en algunos casos, desordenadas en otros, pero lo que tienen en común es su gran abstracción. Su desarrollo comenzó en la isla central, Honshu (本州) para luego extenderse hacia el norte, hacia la isla de Hokkaido (北海道). En Hokkaido, las marcas en las cerámicas se asemejan a los trajes utilizados por los Ainu, aunque una relación de esta naturaleza aún no se ha comprobado.
Las vasijas son clasificadas de acuerdo a sus tamaños y formas. Aquellas vasijas de tiempos más remotos tienden a ser de forma puntiaguda en la base, además de poseer una ornamentación más simple y escasa, dejando espacios más pronunciados entre ambos. Las del período medio son las que despiertan más interés: las figuras han alcanzado una variedad de tamaños y formas que llevan, en algunos casos, a crear efectos tridimensionales. En estas vasijas, la estaticidad y rigidez del primer período se pierde, confeccionándose objetos de gran dinamismo e irregularidad en sus formas. En el último período, las formas vuelven a simplificarse, con diseños sencillos, asemejándose a los primeros tiempos.
Estos objetos fueron realizados para uso cotidiano, como muestran los motivos de caza y pesca impresos en las vasijas. Los hombres del período Jomon realizaron estas obras para un uso cercano y familiar, sencillo y a la mano de cualquiera. Esta manera de captar una escena, con elementos simples y de una manera muy expresiva, se verá reflejada en los períodos posteriores, nutrida por la técnicas e influencia Chinas.
Segundo período cerámica Jomon
Tercer período cerámica Jomon
Imágenes extraídas de: www.uchina.com.ar